La improvisación es parte del cine. De la actuación en general. Muchas veces el actor o actriz se topa con un papel abstracto que debe plasmar al libre albedrío y normalmente se sucede una repetición de tomas hasta concordar con la idea del director. Sin embargo, de vez en cuando, la espontaneidad del intérpretre da lugar a cambios en la lectura original del guion o incluso invenciones ajenas al mismo que acaban por volverse memorables y trascender dentro del séptimo arte. Hoy vemos cinco de ellas:
«You’re gonna need a bigger boat»
Seguramente la cita improvisada más conocida por el gran público. Quizás por haberse convertido en la frase más célebre de una de las mejores películas de Steven Spielberg.
Un rodaje complicado suele ser el ambiente perfecto para que florezcan este tipo de citas, siendo Tiburón (1975) y todo el caos que rodeó su producción perfectos para que Roy Scheider improvisase el mítico «You’re gonna need a bigger boat» («Necesitará otro barco más grande» en castellano) cuando aparece el temible tiburón blanco ya en el tercer acto. Aunque también hay que darle algo de mérito a la música de John Williams.
«I’m walking here!»
Una de las películas más memorables de Dustin Hoffman fue Cowboy de medianoche (1969), en buena parte gracias a la emblemática «Hey! I’m walking here, I’m walking here!» («Ehh para, ¿no ves que estamos pasando nosotros? ¿¡No lo ves idiota!?» en castellano).
Puede incluso que más que la película, haya sido la frase la que haya trascendido a la historia. Una frase nacida de la espontaneidad de Hoffman, quien increpó a un taxista que le pitó mientras rodaban una escena cruzando un pase de peatones. Fue tan natural que pasó el corte final y… el resto es historia.
«Tears in the rain»
Blade Runner (1982) se convirtió prontamente en una película de culto. Un filme futurista, atrevido y emotivo que, sin duda alguna, cuenta con un cierre redondo.
El hecho aquí está en la vida de ese cierre, en el adiós del antagonista Roy Batty. Y es que fue el actor Rutger Hauer quien insistió fervientemente por que su personaje tuviese una última línea que revelase un mínimo de humanidad en el autómata, naciendo la emotiva «All those moments will be lost in time… like tears in the rain«(«Y todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia» en castellano). Cabe recalcar el impresionante trabajo de Constantino Romero en el doblaje español.
«Here’s Johnny!»
En parte, sabemos que una película ha calado en la sociedad por las múltiples referencias que se le hacen en la cultura popular. El Resplandor (1980) es un buen ejemplo de esto ya que, quitando el hecho de ser una película excelsa, es recordada por muchos gracias a las múltiples referencias del célebre «Here´s Johnny» («Aquí está Jack» en castellano) de Jack Nicholson.
Una de las frases más famosas del cine que, sin embargo, no se encontraba en el guion original de Kubrick, sino que fue Nicholson quien improvisó la frase referenciando el por aquel entonces famoso programa de Johnny Carson. Jack logró darle ese toque de locura a su personaje y convenciendo a Kubrick de dejarlo dentro de la película. Lo gracioso sería descubrir tiempo después que el director no había entendido la referencia.
«You talking to me?»
Es leer la frase y pensar inmediatamente en una de las mejores escenas de la historia del cine y en la catapulta de uno de los mejores actores de siempre como lo es Robert De Niro. Es complicado pensar en Taxi Driver (1976) y que no se te venga a la mente Travis Bickle frente al espejo repitiendo el legendario «You talking to me?» («¿Hablas conmigo?¿Me lo dices a mí?» en castellano).
Una vez más nos encontramos con la espontaneidad y el ingenio del actor, inventando de la nada un monólogo que definió a su personaje y lo hizo memorable.
No puede uno dejar de redactar estas líneas sin agradecer a quienes no se ciñen a lo redactado, a quienes trazan sus propias rutas, a quienes se atreven a decir lo que piensan y son fieles a la idea que buscan transmitir. Porque sin ingenio ni atrevimiento el cine no sería lo que es y no nos daría estas y otras tantas historias por contar.





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