Ya lo dijo Guillermo del Toro al recoger el Oscar 2023 a mejor película de animación por Pinoccio:
“La animación es cine. La animación es cine, no es un género solo para niños, es un medio para contar historias.
Creo que es justo recordarlo, porque muchas veces lo olvidamos y tendemos a desprestigiar una hermosa forma de hacer cine y, a la par, una innumerable serie de grandes obras que ahí yacen. Para suerte de todos, cada día es más frecuente encontrarse con un producto que reinserte esta idea en la cabeza, siendo Entergalactic (2022) uno de ellos.
El filme de animación nos presenta una trama simple y que se desarrolla de manera más bien pausada, pero consigue transmitir mucho en los poco más de 90 minutos que dura su metraje. Rompe con una animación de estilo similar a Spiderman: into the Spiderverse (2018) y la particularidad de que los personajes son animados buscando imitar las facciones de sus actores de doblaje.

¿La historia? Un dibujante encara una nueva vida en una nueva empresa y un nuevo barrio de Nueva York. Los primeros días se hacen pesados, hasta que Jabari, nuestro protagonista, tiene un flechazo con su vecina, Meadow, una artista fotográfica. Surge el amor y la historia sigue por su propio pie.
Podría parecer una película romántica más, sin embargo destaca por la humanidad que le dan los personajes animados a una relación amorosa. La narración se sumerge y nos cuenta los múltiples e inesperados cambios que pueden darse en situaciones que, casi siempre, se idealizan en exceso al inicio.
Pero lo que en verdad hace vibrar y latir a esa humanidad es la psicodelia de la película. Los colores se funden con la música y ahondan en una trama que en otros miles de casos no conseguiría atraparte. Logran dar un mensaje, eximen a sus personajes de contarlo en pro de que lo experimenten tus ojos y oídos en una mezcla de texturas y tonalidades que acaban por mostrarse únicas. Es fascinante como, realmente, consiguen explicar el amor más allá de las palabras.

Viendo el filme de manera más superlativa, entenderíamos que la psicodelia que se nos regala es a causa de múltiples estupefacientes. Sin embargo, viendo más allá, vamos incorporando la idea de que no es lo que tomas para pasar a otra realidad, sino un correcto entorno que disfrutas de manera que te brinde una realidad mejor.
Esta obra es una muestra para darse cuenta de que no hay blancos ni negros. Muchos hemos vivido esta historia fuera de la pantalla y aun pareciendo que todo es idílico como en el primer acto o que nada valió la pena como en el segundo, sabemos que para hacer que funcione hay que mirar más allá y abrazar la psicodelia que le da vida a nuestra realidad.
Entergalactic, una carta de amor, disfrazada de arte.





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