En los últimos años hemos visto una mejora exponencial en buena parte del espectro tecnológico que tenemos a nuestra mano. El mundo cada vez avanza más deprisa y hemos llegado a un punto en que difícilmente sabemos como funcionan en realidad elementos indispensables en nuestro día a día. La duda llega entonces cuando entra la cuestión de si ese acelerado avance llegará a dejarnos atrás.

Con la revolución industrial en el siglo XVIII comenzamos a tener en cuenta la posibilidad de que las máquinas sustituyan a los humanos -siendo algo que se ve cada vez más en pro de agilizar y facilitar múltiples procesos-. Es un pensamiento que ya se ha vuelto intrínseco y que con el desarrollo de la inteligencia artificial en los últimos años da cada vez más de que hablar.

El cine, como reflejo de la sociedad y método de expresión, no queda exento de estos problemas y dilemas. Ya desde sus primeros años se planteaban dilemas con los robots en el expresionismo alemán con la prodigiosa Metrópolis (1927) de Fritz Lang, quien además sentó las bases de una ciencia ficción que explotaría en los 70s para regalarnos un género querido por todos, incluido un servidor.

Es por esto, y tras encendérseme la bombilla después de disfrutar de Yo, Robot (2004) hace un par de noches, que hoy te dejo las que son en mi opinión las mejores películas sobre robots:

5. A.I.: Inteligencia Artificial (2001)

Pudo ser una obra única marcando la colaboración entre Steven Spielberg y Stanley Kubrick -en la producción de la película-, pero tras el fallecimiento de este último, el primero acabó tomar un total control creativo que nos dejaría una de sus obras más infravaloradas.

A.I.: Inteligencia Artificial relata el traumático proceso de endurecimiento y maduración de un niño, ambientado un siglo XXII donde los controles de natalidad hacia los humanos hacen cada vez más presentes a los robots.

El filme es exquisito en el aspecto visual, la música de John Williams vuelve a ser deliciosa y como no podía ser de otra manera, Spielberg nos deja encuadres espectaculares; pero el verdadero fuerte de la película es su cruda tristeza y melancolía que arranca al director de su línea y nos deja un desgarrador final. Es tan buena que tiene hasta su parodia en Los Simpsons.

4. Ghost in the Shell (1995)

Masamune Shirow creó en 1989 un excelso manga que poco más de 5 años después acabaría por convertirse en esta genial adaptación que vuelve a demostrarnos las inmensas posibilidades de la animación en el cine, otorgándonos una de las mejores películas cyberpunk que pueden verse.

El filme nos presenta un genial ambiente futurista donde la tecnología altamente desarrollada contrasta a la perfección con una sociedad en plena decadencia, plasmado todo con esa exquisita animación japonesa de la década de 1990 que, junto a la música, lo convierte en un deleite audiovisual.

Nos regala acción, violencia, diálogos de exposición y fundamentos para construir el futuro y a nuestra protagonista, focalizándose en el trasfondo filosófico y en ese sentimiento de duda del robot por comprender emociones y la vida humana.

3. Blade Runner (1982)

Una película adelantada a su época, desprestigiada en inicio y acabando por consagrarse en la cumbre de los filmes de Ridley Scott -y pudiendo haberlo hecho de este top-. Blade Runner fue un motor para la ciencia ficción y una de las mejores películas de siempre a la que, además, la siguió una muy buena secuela de la mano de Denis Villeneuve como fue Blade Runner 2049 (2017), que fácilmente podría estar en este top, pero me he eximido de reiterarme y he dejado fuera a este filme que me apasiona.

El futuro -ya pasado- distópico del 2019 que nos presentan en intrigante desde el minuto uno. La figura del ‘blade runner’ y los replicantes, el viaje del protagonista y los conflictos morales que se van generando conforme este lo prosigue, sumado a una estética propia ya inolvidable que se distancia de lo establecido.

Una cinta rompedora, cargada una vez más de reflexiones sobre la existencia, de la dualidad de los mundos y de los caminos correctos a seguir; todo expuesto con inolvidables diálogos -y monólogos- que, esperemos, jamás se pierdan como lágrimas en la lluvia.

2. Wall·E (2008)

Sí, entiendo que poner Wall·E por delante de Blade Runner pueda sonar fuerte al principio, pero tomándolo con calma no acaba por sonar tan descabellado colocar a la ganadora del Oscar a mejor filme animado en esta posición.

La historia del pequeño robot que trabaja en un condenado planeta Tierra sin prácticamente vida y pasa a dar un giro completo a la vida de la última colonia humana es, sencillamente, fantástica. Ya desde la más de media hora sin diálogos homenajeando al cine mudo de Charles Chaplin o Buster Keaton hasta la profundidad de una historia que enternece y hace recapacitar desde los más pequeños hasta los más mayores.

Wall·E nos presenta una crítica a la sociedad sedentaria y consumista del primer mundo, a la par que se cimenta como enseñanza para los infantes que disfrutan del metraje. Focaliza la trama en el posible futuro de un problema real y, de nuevo, vemos que se utiliza el poder único de la animación -estando además en el mejor momento de PIXAR- para mostrarnos la cara benevolente de la robótica y darle alma y, especialmente, mucha, mucha personalidad.

1. Terminator 2: el juicio final (1991)

Me era imposible colocar otro largometraje. Si bien Terminator (1984) es ya una de las mejores cintas de James Cameron y siendo una película de ‘serie-B’ logró encandilar a toda una generación y elevar al estrellato a Arnold Schwarzenegger… Esta segunda entrega es mejor en todo. Y es mucho decir.

Terminator 2 dio una vuelta de tuerca a su antecesora y complicó aún más la paradoja temporal que se nos presentó en inicio. El T-800 que se nos presentó primeramente como villano vuelve como un reprogramado protector para un John Connor que se verá perseguido por una amenaza mucho mayor de la que conocimos anteriormente.

El largometraje es seguramente la mejor secuela que nos ha dado el cine y es considerablemente una de las mejores películas de todos los tiempos. Mantiene la tensión y desasosiego con ese tono frío de la original y nos ofrece una aún mejor historia con una realización sensacional, unos efectos fantásticamente conseguidos, unos personajes escritos a la perfección y un cierre más que a la altura.

El pico absoluto de un James Cameron que volvió a mostrar su concepción del avance tecnológico y el peligro de la capacidad de este, desembocando de nuevo los peligros de aquel futuro apocalíptico en esa ciudad de Los Angeles del siglo pasado. Por desgracia la historia no tendría un cierre definitivo y la saga se extendería durante otras tantas películas ya de menor calidad, pero podemos afirmar sin temor alguno que la película del 91′ fue todo un hito.

Estas son, para mí, las cinco mejores películas sobre robots que se han hecho (hasta el momento), consciente de que he dejado otras grandes obras como Blade Runner 2049, Ex-Machina, Robocop, Metrópolis, Pacific Rim o Yo, Robot. Coméntanos tanto aquí como en nuestras redes cuáles son tus favoritas.

Sayonara, baby.

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