«Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad». Eso pensaría Ridley Scott cuando dirigió una de las mejores películas de la historia. Gladiator es la definición de auténtico cine. Una película que ya pasó a formar parte de la cultura popular, y que espera maravillar al mundo con su secuela, Gladiator 2, en unos pocos días.
Si todavía no has visto esta película, con la premisa de que no eres fan del género histórico -como era mi caso antes de verla por primera vez-, déjame decirte que pierdes el tiempo. Sí, la historia se desarrolla durante la época del Imperio Romano, pero la importancia está en la trama de venganza y el hilo conductor de nuestro protagonista. Y, ¿Quién es?
La película presenta a Máximo Decimo Meridio (Russell Crowe), un general romano, que después de las batallas contra los bárbaros solo desea volver a reunirse con su familia. Pero, los planes del emperador Marco Aurelio (Richard Harris) eran otros. Su hijo, Cómodo (Joaquin Phoenix), no está de acuerdo con él y sus acciones llevan al protagonista a vivir un periplo en busca de venganza y justicia para él y para Roma.

Ridley Scott muestra su mejor versión en la dirección de Gladiator. Como lleva a los personajes y crea ese clima y esa ambientación, que de verdad te traslada a esos años de la Antigua Roma, es un trabajo digno de uno de los mejores de la historia. Pero, todo el éxito del film se debe, como no, a sus protagonistas.
Russell Crowe (Una mente maravillosa) enamoró al público y a la crítica en su rol de Máximo. Una interpretación brillante, cargada de sentimientos, rabia y un grado de epicidad pocas veces visto en la gran pantalla. Y es que, el actor se encontraba en el pico de su carrera, encadenando nominaciones y éxitos como si fueran caramelos. Carga con todo el peso de la historia y Scott supo sacarle el máximo jugo a Crowe. Fue tan bueno el resultado, que ambos comenzaron una de las colaboraciones más recordadas de Hollywood.
Y, como en toda película con un gran héroe, también tenemos un gran villano. Joaquin Phoenix (Joker) está soberbio en el rol de Cómodo. La rabia que transmite al espectador no hace más que acrecentar su odio, lo que provoca aún mas ira y así sucesivamente. A medida que avanza la película, la historia se desliza entre el drama y el thriller. No sabes cual será su próximo movimiento, pero siempre estás alerta, por qué va a hacer el verdadero tirano.

En el aspecto técnico no se le puede poner ni un solo pero. Los diálogos están llenos de poder, fuerza y sentimiento. La palabra alienta y da esperanza. Primero para la guerra, luego para la venganza. Y en el camino, para realzar el amor y la amistad por los seres queridos. Y que decir de la ambientación. Simplemente otro nivel. Scott recrea a Roma como Nolan al agujero negro en Interstellar. Pura poesía visual. El coliseo, las calles, los magníficos paisajes -quien no visualiza la escena de Máximo andando en los campos de trigo-, son solo algunos ejemplos de ello. Todo te introduce a esa fascinante época de la historia.
Y hablando de Interstellar… Lo que hace Hans Zimmer aquí para la banda sonora se ha visto muy pocas veces. No miento si digo que es el mejor trabajo de su carrera. Lo cual no es nada fácil, puesto que ha compuesto grandes bandas sonoras, como la propia de Interstellar o la de Piratas del Caribe. La melodía y la voz de Lisa Gerrard pone los pelos de punta a cualquiera que la escucha. Es la definición de legendaria.

De Gladiator ya se ha dicho mucho en estos casi 25 años de su estreno. Muy pocas personas no aprecian esta inmensa película, que se encuentra en el olimpo del cine. ¿Hay rigor histórico? No, pero, ¿acaso importa? En absoluto. La película es ficción y siempre tiene que serlo.
Este clásico cumplirá tus expectativas y te hará disfrutar durante dos horas y media de una aventura de «El general que se convirtió en esclavo, el esclavo que se convirtió en gladiador, el gladiador que desafió a un imperio».
Ahora verá la luz su secuela, Gladiator 2, de la podemos esperar grandes cosas. ¿Será la redención de Ridley Scott después de unos años no muy buenos? ¿Cumplirá las expectativas? ¿Igualará la épica historia de esta epopeya? Solo queda esperar y descubrirlo el 15 de noviembre en las grandes pantallas.





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